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domingo, 28 de diciembre de 2025

Ilustración de Antonio Guijarro de toro Jijón en 1967 para el libro Siglo XVIII toros jijones de Luis Villalobos.


Ilustración original de Antonio Guijarro Gutiérrez, pintor artístico natural de Villarrubia de los Ojos, realizada en 1967 para el libro “Siglo XVIII. Toros Jijones”, de Luis Villalobos.

La obra presenta un perfil de toro bravo en silueta, resuelto mediante un tratamiento sintético y expresionista, con predominio de masas planas y contraste cromático sobrio. Destaca el uso del perfil contundente de la cabeza, con los pitones marcados y un acento gráfico en la divisa roja.

La composición responde claramente al lenguaje gráfico editorial de los años sesenta, con influencias del cartelismo y de la ilustración taurina contemporánea, alejándose del naturalismo para centrarse en la fuerza icónica del toro como emblema cultural.

La obra aparece firmada “Guijarro” en el ángulo inferior, lo que coincide con otras ilustraciones conocidas del autor. 

Reseñamos esta información en las etiquetas "arte" y "conocimiento ganadero tradicional" de nuestro blog, en el que singularizamos localismos, que en este caso trascienden con mucho, al ámbito local. La figura de Antonio Guijarro trasciende lo nacional en su ámbito artístico, y que accediera a ilustrar la portada de este libro debería ser recordado. 

Si fuera posible recuperar los originales que se enviaran a la imprenta de la edición original se podría exhibir en el museo etnográfico de Villarrubia de los Ojos.  


Tres toreros, obra de Antonio Guijarro. 


Imagen de Antonio Guijarro, fuente La Tribuna de Ciudad Real. 





 

domingo, 29 de marzo de 2020

Reto para tiempos de cuarentena. ¿Cuántas vacas diferentes hay, nombres y pelaje...?

Reto para tiempos de cuarentena. 

¿Cuántas vacas diferentes hay, nombres y pelaje...?


Imagen procedente de papel de regalo, no se menciona autor por desconocimiento. Si alguien lo conoce, que comparta. 




lunes, 8 de julio de 2019

El homenaje pendiente al ganado vacuno manchego podría ser como el que se hizo en Dallas al ganado de origen español.


Hace unos días, un amigo de facebook, reproducía imágenes de "esculturas curiosas" repartidas por el mundo. 

Una de estas imágenes se correspondía con las esculturas de ganado vacuno de origen español Texas Longhorm. No fue difícil localizar la historia de estas esculturas y su ubicación. 

Etiquetamos este contenido como "arte" aunque en realidad es una reivindicación del homenaje que en determinadas zonas sigue pendiente. 

El ejemplo de estas esculturas de 1994 en Dallas, debería ilustrar la necesidad de rememorar una tradición ganadera que fuimos capaces de llevar por el mundo, y que en sus lugares de origen, son desconocidas. 


Esculturas de ganado vacuno de origen español en la Pionner Plaza de Dallas.

En 1994, la Texas Trees Foundation dedicó la Pioneer Plaza, a la Ciudad de Dallas, proporcionando un punto de interés, con un significado histórico para el centro de Dallas. 

La Plaza conmemora los comienzos de Dallas al celebrar las rutas que llevaron a los colonos a Dallas. El sitio, cuenta con plantas y árboles nativos y una corriente que fluye en un entorno natural, con una recreación de una unidad de ganado en bronce con novillos manejados por tres vaqueros a caballo. 

Cada obra de arte de bronce fue creada por el artista Robert Summers de Glen Rose, Texas. Está ubicado junto al Centro de Convenciones de Dallas en Young y Griffin, entre el histórico Pioneer Cemetery y el Centro de Convenciones de Dallas. 

Pioneer Plaza representa el mayor espacio público abierto en el distrito central de negocios. 

Desarrollado en lo que antes era un estacionamiento de 4.2 acres, Pioneer Plaza es el segundo lugar después de Dealey Plaza como el punto de referencia más visitado en el centro de Dallas.

Fuente:
http://www.texastrees.org/projects/pioneer-plaza/



Pionner Plaza de Dallas en Google Maps.



Esperemos que cunda el ejemplo y pronto podamos encontrar estas manifestaciones de arte que al mismo tiempo sirvan para rendir homenaje a la actividad ganadera que existió hasta no hace tanto tiempo. Resulta llamativo que los que recibieron este recurso lo rememoren, y los que lo aportamos, lo tengamos completamente en el olvido. 




lunes, 16 de abril de 2018

Homenaje a la raza vacuna Tudanca, ejemplo de reconocimiento desde el año 2005.






Mi buen amigo David, biólogo y experto consultor, me envió hace unos meses estas fotografías procedentes de su viaje a Cantabria. Se trata de un monumento e inscripción del homenaje a la vaca Tudanca, instalado en la localidad cántabra de Carmona.

Me hizo mucha ilusión recibirlas y me recordaba muchas cosas. Que alguien allegado vea un monumento a una raza de vacuno, se acuerde de ti y te mande fotos, significa que esa persona conoce de cerca tu afinidad por esos animales.

Esta aportación me lleva a reflexionar sobre la necesidad que tenemos de establecer mecanismos para la memoria permanente como sistema reivindicativo. Una buena forma de acreditar esta permanencia en la memoria es construir estos monumentos, hay otros sistemas, incluso existe un procedimiento judicial declarativo que se llama así, para la memoria permanente. 

La raza jijona todavía no tiene su monumento, ni siquiera tiene el reconocimiento de raza a pesar de tener una larga historia. Una vez más, solicitaremos la colaboración de las autoridades locales, provinciales, autonómicas y estatales para que se puedan obtener el reconocimiento de esta raza. 

Enlaces de interés:



miércoles, 22 de julio de 2015

Óleos de Toros Jijones de la colección de pintura taurina del siglo XIX de Christián Colón de Carvajal Fibla.


Recientemente hemos recibido la colaboración de Crhistián Colón de Carvajal Fibla, enviándonos imágenes de tres óleso de su colección taurina del siglo XIX y que están pintados por Luis Julia Carrere. Agradecemos el reconocimiento que hace de nuestra labor y especialmente, que haya querido compartir las imágenes ilustrativas de unos óleos que representan ganado de raza jijona del siglo XIX. 

Esta colaboración nos permite documentar la morfología del ganado y las similitudes con los ejemplares actuales que conservan esta ascendencia. El mito de la extinción del bovino y el desconocimiento de este tradicional ganado, sencillamente se va desvaneciendo con las evidencias que vamos encontrando, y en este caso, con la colaboración que se nos presta. 



Constituyen un argumento más, para desmontar los viejos tópicos asociados a esta casta, concretamente a lo que se refiere a las jurásicas hechuras que se les suponen a los toros de la Casta Jijona. Existen unos rasgos comunes, propios a los toros de esta raza, tales como su mayoritario pelaje castaño, su porte, su buena cornamenta. pero muy por lo que llevamos viendo en diferentes pinturas y grabados, los animales de aspecto destartalado tampoco son la mayoría ni marcan un patrón en cuanto a su morfología. Cualquiera de los ejemplares que aparecen en estos óleos se podrían relacionar por su fisionomía con animales que vemos en la actualidad en las ganaderías que todavía tienen casta jijona.

Los tres óleos están pintados por Luis Julia Carrere. Todos ellos están firmados y el de la vacada del Cura de la Morena es el único que está fechado, concretamente en 1871. Esté último es el de mayores dimensiones (100x80 cm) mientras que los otros dos son más pequeños, el óleo del toro "Valenciano" (25x35 cm) y el del toro "Peregrino" (25x40 cm).




Toros de la ganadería de don Pedro de la Morena González (el Cura de la Morena).



Toro "Peregrino" de la ganadería de don Vicente Martínez
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Manuscrito con la historia del toro Peregrino que se conserva en el reverso del óleo. 


 Toro "Valenciano" de la ganadería de don Donato Palomino.

Historia del toro "Valenciano" que se puede encontrar en el reverso del óleo. 




domingo, 19 de julio de 2015

Pelea de machos de bovino bravo ibérico de origen manchego.




























Fotografías realizadas por Francisco Zamora Soria en Abril de 2010. Se trata de una pelea de dos machos de bovino ibérico bravo de la ganadería "Peñajara de Casta Jijona" de origen manchego.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Los dibujos de Toros de Manuel Castellano como referente de la morfología originaria del Bos Taurus Ibéricus.

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Los dibujos de Manuel Castellano como referente de la morfología originaria del Bos Taurus Ibéricus.

Sobre esta cuestión ya se ha escrito, Lorenzo Cerón Miranda ha recopilado un artículo de El País que escribiera William Lyon.

Martes, 17/2/2009
Madrid


TRIBUNA: WILLIAM LYON

Toro negro de España

WILLIAM LYON 04/01/1996
Madrid ha tenido muchas plazas de toros a lo largo de los años Las Ventas, el coso de la carretera de Aragón, un redondel al lado de la Puerta de Alcalá, la plaza Mayor y siempre han sido consideradas como las más importantes del mundo, debido en gran parte a los conocimientos y exigencias de los aficionados. Sobre todo en materia de toros: en provincias podían lidiarse reses sin trapío, pero en el foro tenían que evidenciar edad, pitones y casta.

Para toreros y ganaderos, Madrid era -sigue siéndolo, a su manera- la cátedra.¿Cómo es el verdadero toro de lidia? ¿Era el toro que mataba Cúchares a mediados del siglo pasado? ¿El que quiso imponer Guerrita a finales de esa centuria, un animal menos ofensivo? ¿El novillo raquítico -aunque todavía relativamente encastado- y con los cuernos artificialmente manipulados, de la época de Manolete? ¿El utrero engordado y con las astas manipuladas -el borrego, según el maestro Cañabate- de la época de El Cordobés? ¿El toro descastado y grande, "ande o no ande", y también con los pitones tocados de hoy día? Es obvio que el toro de lidia ha cambiado a lo largo de los siglos. Pero nunca nos dimos cuenta de la profundidad del cambio hasta inspeccionar la colección de dibujos de toros de Manuel Castellano, en la Biblioteca Nacional, o, mejor dicho, la edición facsímil que la Unión de Bibliófilos taurinos publicó en 1990, obra del infatigable y riguroso escritor e investigador Rafael Cabrera Bonet.

Desde luego, teníamos noticias de Castellano a través de la Enciclopedia Taurina de Cossío. Este pintor nació en Madrid en 1826 y pronto se dedicó, en un estilo realista y académico, a
temas históricos. Pero, de los aproximadamente 350 dibujos taurinos de Castellano, Cossío reproduce muy pocos y ninguno es de un toro bravo. Por eso, contemplar el libro de Cabrera, que reúne los 90 dibujos de toros -la mayor parte retratados en los corrales de la plaza de Madrid durante 1854 y 1855- no sólo fue una grata experiencia educativa , sino algo emocionante.

¡Qué toros; señores! Animales fuertes, musculosos y de buena crianza, con unas cabezas escomunales. ¡Qué cuernos! Por su trapío y enorme cornamenta, casi se parecen más al uro primitivo que a los toros de hoy. Es una pena que no haya espacio aquí para reproducir algunos de estos dibujos, ejecutados con lápiz negro la mayoría llevan el nombre de la res y de la ganadería, y hacen referencia a su juego en la plaza. Aparte de su valor artístico y documental, son el recuerdo de algunos encastes y ganaderías que ya no existen.
Ahora bien, como apenas había fotografías en Espana en 1854-1855, ¿existe la posibilidad de que éstos dibujos fueran exagerados?

Cabrera cree que no, y esgrime varias razones. En primer lugar, Castellano era un pintor de estilo realista: ¿por qué iba a cambiar al dibujar toros, por muy taurófilo que fuera? En segundo lugar, los demás dibujos de la serie (matadores, banderilleros, picadores, hasta studios detallados de monteras) están realizados con una precisión casi fotográfica. De nuevo, ¿por que exagerar al dibujar toros? Además, hay algún que otro dibujo de un toro cornicorto, lo cual resalta aún más el impresionante trapío de la mayoría.
Por otra parte, según la revista especializada de la época El Enano, el trapío de las reses del
año 1954 no era exagerado, sino sólo algo mejor de lo que se podía esperar debido a la pertinaz sequía: ni siquiera llegaban a lo que era normal para la época. También es de destacar la enorme afición de Castellano por la fotografía: su colección privada -ahora propiedad de la Biblioteca Nacional- era probablemente la más importante de su tiempo.

Aparte de bien presentados, ¿eran grandes esos cornúpetas? En aquel entonces no había pesos mínimos para los toros; se lidiaban o se rechazaban en base a su trapío y salud. Pero existen fotos de unos anos después donde sí hay puntos de comparación (alguna barrera, un pesebre) y los animales son enormes. Finalmente, hay que recordar que el reglamento de 1917 sí exige un peso mínimo para los toros en plazas de primera categoría: 550 kilos entre los meses de junio y septiembre. ¿Los toros de Castellano iban a ser muy por debajo de estas cifras?

"Estos dibujos reflejan bien a las claras la realidad del ganado que salía a las plazas de torosa mediados del pasado siglo", concluye Cabrera.

Es una pena que no hayan visto este libro la mayor parte de los ganaderos actuales. Ganaduros, les llaman a algunos. Compiten en fabricar en serie el llamado toro artista que facilite la faena estándar; para venderlo -no tienen reparos en cortarle los cuernos ni engordarle a base de piensos compuestos para disfrazar su falta de auténtico trapío; la evidencia está en miles de vulgares fotografías. ¿De verdad es, éste el toro bravo? Antaño, los criadores tenían más vergüenza, como dan fe los 90 magistrales dibujos de Castellano.


William Lyon nació en Nueva York en 1940. Cuando contaba 14 años, en un viaje con sus padres por España, al presenciar una corrida de toros, se despertó en él la afición. Se graduó como periodista el 1962 y se estableció en Madrid trabajando en distintos medios.

De 1982 a 1986 perteneció a la redacción de “El País”.

En 1987 publicó “La pierna del Tato. Historias de Toros”, un libro en donde se recogen una serie de relatos sobre la Fiesta, fue Joaquín Vidal quien prologó el libro y en él nos explica la basta cultura taurina y el conocimiento

Recopilación del artículo realizada por Lorenzo Cerón Miranda.

Recopilación información gráfica Rafael Cabrera Bonet y Manuel Zamora Soria.
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domingo, 24 de octubre de 2010

Samuel Edward Cook. Intelectual inglés que no ocultó su fascinación por el toro bravo español durante el Siglo XIX

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Reproducimos el texto encontrado en una obra sobre geografía en el que se pone de manifiesto el gusto por los toros que tuvo un investigador inglés.
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"Cook.
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Samuel Edward Cook (1789-1856, cuyo nombre viene transcrito como Cooke en algunas biografías de Lyell y que más tarde se apellidó Widdrington) no era el capitán Cook (1728-1779) que había descubierto Australia, pero era también un marino inglés y un gran viajero, uno más de los muchos viajeros ingleses que recorrieron España en los siglos XVIII y XIX, pero quizá uno de los que mejor llegaron a conocerala.
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Era un buen aficinado a la geología, a la zoología y a los toros y fue miembro de la Royal Society. Cuando se retiró de la marina se dedicó a viajar y entre 1829 y 1832 recorrió la península ibérica de norte a sur y de este a oeste, fue en esta ocasión cuando acompañó a Charles Lyell al Pirineo.
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En 1840 adoptó el apellido de su madre, Widdrington, una rica heredera. Con este nombre volvió a España en 1843 para estudiar si los depósitos de fosforita de Logrosán en Extremadura podían utilizarse como fertilizantes en Inglaterra, visitando también las minas de Almadén y la cuenca minera asturiana. Quedó muy favorablemente impresionado por la Dirección General de Minas, los Museos del Prado y de Ciencia Naturales y por las corridas de toros que se celebraban en la Plaza Mayor de Madrid, pero no tanto por los españoles. Tuvo problemas con la policía, que lo acusó de estar implicado en los pronunciamientos ocurridos en Castilla.
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Como resultado de sus viajes publicó dos libros: Sketches in Spain during the years 1829, 30 y 31(Imágenes de España durante los años 1829, 30 y 31) y Spain and the Spaniards in 1843 (1844. España y los españoles en 1843) que tuvieron un gran éxito."
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Referencia bibliográfica:
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VIRGIL, Carmina (2003) " El fin de los mitos geológicos; Lyell". NIVOLA libros y ediciones, S.L., Madrid, pp. 278
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JOSÉ GUTIÉRREZ DE LA VEGA (SEVILLE, 1791-1865)
Portrait of Captain Samuel Edward Cook, R.N., (later Widdrington) (1787-1856), bust-length, in uniform, wearing the Dom João VI Gold Medal, second class, and the insignia of an honorary knight commander of The Military Order of the Tower and Sword, Portugal
with identifying inscription (on a label on the reverse)
oil on canvas
28¼ x 22 in. (72 x 56 cm.)
Circa 1830

Más información sobre este amante del toro bravo:

http://en.wikipedia.org/wiki/Samuel_Edward_Cook

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jueves, 3 de diciembre de 2009

Dibujo de Manuel Aleas

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Manuel García-Aleas perteneció a una estirpe de ganaderos con una larga trayectoria en la fiesta nacional.

La ganadería de Manuel Aleas se fundó en 1783, su principal seña de identidad fue la cría de toros de raza jijona en la localidad madrileña de Colmenar Viejo, llegando a adquirir un enorme prestigio al ser conocidos como toros de la tierra.

El hierro que adoptó para sus toros la ganadería de Manuel Aleas fue el que se ha hecho famoso hasta nuestros días y consiste en un «9». Hay dudas sobre su origen pero, al parecer, la teoría más cercana a la realidad es la que sostiene que eran nueve el número de colmenas que aparecían en el originario escudo de la villa de Colmenar.

También tenía una particularidad esta vacada y es que el ganadero, cuando herraba, marcaba el número del animal en el anca, justo encima del hierro de la ganadería, en lugar de hacerlo en el lomo como las demás.

Respecto a la divisa, fue cambiando varias veces (algo que era común entonces en casi todas las ganaderías, pues dependía del orden en que fuesen lidiadas cada vez) pasando sucesivamente por verde, escarolada, blanca y azul y plata. A partir de su estreno en Madrid, sus toros fueron contratados frecuentemente en las corridas celebradas en la capital, llegando a convertirse en habituales en las plazas madrileñas.

La afición de Vázquez Díaz a los toros pudo hacer que el pintor entablara amistad con Manuel Aleas o le conociera a través de terceras personas, de manera que decidiese retratarle en este dibujo.

Coleccion: Vázquez Díaz

Artista: Vázquez Díaz, Manuel

Técnica: Lápiz graso y difumino sobre cartulina

Medidas: 44,5 x 32,5 cm

Fuente:

Recopilación hecha por Lorenzo Cerón Miranda.

domingo, 25 de octubre de 2009

Toros de Elías Gómez

Dos dibujos de la magnífica colección de Manuel Castellanos. Se corresponden con dos toros de la ganadería colmenareña de Elías Gómez, la cual ha dado con el paso del tiempo a la de Mariano Sanz, que conserva el hierro y buena parte de la procedencia original.

Fuente de las imágenes: Fundación Escalera del Éxito, concretamente en un artículo del nº 56 de su revista "Los sabios del toreo".

Recopilación y comenterio realizado por Lorenzo Cerón Miranda.


sábado, 24 de octubre de 2009

Toro Jijón de Justo García Rubio

El animal en cuestión se llamaba Clavellino (nombre clásico de la ganadería de Martinez y de todas las que proceden de Baltasar Ibán, caso de Peñajara, Jaral de la Mira, Palha, etc).

Aparte del nombre y de sus hechuras (por cierto, parecidas a las del Balleno de Martínez), llama la atención el pelaje que se le atribuye: "Dorado oscuro", desconocido por nosotros hasta ahora.


Fue lidiado en Madrid el 18 de junio de 1854.

Por lo que respecta a la ganadería, procede de la también colmenareña de Francisco Paredes.

Fuente de la imagen:

Programa del Symposio de Zafra, Dibujo de Manuel Castellanos de un toro jijón de la ganadería colmenareña de Justo García Rubio.

Recopilación y comentario hecho por Lorenzo Cerón Miranda.

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miércoles, 30 de septiembre de 2009

Importante descubrimiento en el Museo Taurino de Madrid.


Importante descubrimiento en la visita al Museo Taurino de Madrid
Manuel Zamora Soria.

Septiembre 2009
Dentro del programa de actividades culturales de la Inciativa para la conservación del bovino manchego figuraba la visita al Museo Taurino de Madrid. El interés de esta visita se centraba en la observación de un óleo que se había localizado recientemente como ilustrativo de los pelajes y morfología del ganado jijón de mediados del siglo XIX, en el que aparecían seís toros del Marqués de Gaviria, ganadero de casta jijona pura.

La historia comenzó cuando Víctor Manuel Luna Muñoz, responsable de la Biblioteca Municipal de Villarrubia de los Ojos, informó a la Asociación Casta Jijona de la existencia de un libro que pudiera contener información de interés para las investigaciones que se están realizando por esta asociación.

El libro en cuestión se titula "Folklore y costumbres de España", se publicó en 1943 por Casa Editorial Alberto Martín de Barcelona y que en edición fascímil reproduce Ediciones Merino de Madrid, en este libro encontramos en su página 511 un óleo titulado: "Vista de los corrales de la antigua Plaza de Toros de Madrid (1858) con una corrida de Gaviria, dispuesta para el apartado".

Por otro lado, Rafael Cabrera Bonet, importante investigador de la tauromaquia, médico y periodista informó a la asociación sobre sus trabajos que realizara sobre la actividad ganadera de reses de lidia del Marqués de Gaviria. En este estudio se atribuye a este ganado la procedencia jijona. El Marqués de Gaviria compró reses a D. Bernabé del Águila de Villarrubia de los Ojos, que fue el último propietario de los toros de la ganadería que fundara D. José Sánchez Jijón. 

Gracias a las dos aportaciones la asociación pudo deducir que los toros que aparecen en este óleo son puros de casta jijona.

La imagen del libro, viene en blanco y negro. Al píe de página se cita: " De izquierda a derecha se ven los retratos de un vaquero; del espada Gonzalo de Mora y de un militar. A continuación el picador Manuel Calderón, Don Gonzalo Vilches (aristrócata); el picador Antonio Pinto; el espada Antonio Luque (Cúchares de Córdoba) y un vaquero. En el balcón siguiente el Marqués de Villaseca; la Duquesa de Medinaceli; el Marqués de Bogaraya; la Duquesa de Alba; el espada Francisco Arjona Guillén (Cúchares) y el tenor Tamberlick. A seguida Don Rafael Huertas; la cantante notabilísima Rosina Penco; el espada José Rodríguez (Pepote); La Marquesa de Villaseca; la actriz Berrobianco; el picador Osuna; El ex presidente del Consejo Sr. Arrazola; el eximio actor Don Julián Romea. A continuación un militar y el picador Francisco Calderón. Abajo en el burladero de la izquierda, el espada Antonio Sánchez (el Tato) y el picador Mariano Cortés (el Naranjero) y el burladero de la derecha, el célebre vaquero Antonio Rodríguez (Antoñín)"

En la página 581 del libro se observa en el Índice de Grabados que ubica esta pintura al óleo en el Museo Moderno.

Esta fue la última pista del óleo, ya que este museo desapareció. Nuevamente Victor Manuel Luna Muñoz, realizó distintas gestiones para localizar el lienzo, encontrándolo finalmente en el Museo Taurino de Madrid.

Con la imagen inicial en blanco y negro se hizo un análisis de la morfología de los toros. Se deducía que no son homogéneos en pelaje, si que lo son en la morfología, siendo altos de atrás, nucas muy anchas y encornaduras abiertas.

Del examen realizado al óleo original con esta visita "in situ" se descubren los auténticos colores del ganado.
Aparecen seis toros y un cabestro.
El cabestro es albahío.
Los toros son:

     Berrendo remendado en negro,
     Negro,
     Negro con listón blanco, podría ser berrendo aparejado y bragado meano,
     Melocotón,
     Negro entrepelao, casi cárdeno (se aprecia algo meleno),
     y Retinto.

Todos los que están de píe, son mas altos de atrás, con la cola en cayado. Encornaduras con mazorcas gruesas, cilíndrícas, con leve tendencía a tronco cónicas, en algunos casos, y siempre horizontales para repuntar hacia arriba, pudiendo encontrar algún veleto.

Sobre la intención del autor del óleo, obviamente, no era artística, mas pareciera documentalista, ya que en el libro en el que se menciona la obra se dan los nombres de todas las personas que allí aparecen. Eso nos hace pensar que existió este interés y no otro.

El óleo quiere representar el momento real y sus protagonistas: toros, picadores, matadores y acompañantes de éstos en ese momento. Esa visita de la nobleza y gente de importancia a los corrales de una plaza es digna de ser reproducida por lo que allí se vaya a ver, que en este caso eran los toros, apareciendo estos en un primer plano y con mayor detalle. Pareciera lógico deducir que habrían un interés especial en reproducir con la mayor fidelidad el modelo y por lo tanto debemos dar como válidos los colores y pelajes que además se consignaban en los carteles de la corrida.

Otra cuestión distinta será el acierto que el autor tuviera en trasladar la realidad a su lienzo. La forma muy definida de los toros en ese lienzo, con un pincel es bien difícil dársela, sin embargo, no podemos dudar de que existía gran diversidad, y que el berrendo remendado también formaba parte de los originarios jijones.

Los miembros de la iniciativa y otros visitantes del museo que se sumaron pudieron disfrutar con la observación del óleo y con el análisis en vivo que Lorenzo Cerón y Manuel Zamora hicieron sobre la morfología, colores y pelajes de los animales. Todo un descubrimiento que permite ratificar la diversidad existente en los pelajes de los toros procedentes de la raza originaria de La Mancha.

Imagen procedente del catálogo del Museo Taurino de la Comunidad de Madrid, expuesto en la Plaza de Toros de Las Ventas (Madrid) y facilitado por Rafael Cabrera Bonet.


martes, 9 de junio de 2009

Se busca este óleo.

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Estamos interesados en localizar el original de este óleo, en el que se representa un apartado de ganado del Marqués de Gaviria para una corrida de toros en Madrid.
El interés está justificado entre otros muchos motivos, porque nos permitiría conocer los detalles de los rasgos que aparecen en esta pintura, especialmente el pelaje de los animales, caras, encornaduras, insercción de estas...
El ganado del Marqués de Gaviria se estima que era de origen Jijón puro.
Para quien tenga noticias de este óleo le agradeceríamos que contactara con la asociación en nuestro mail: castajijona@gmail.com
Mas información sobre el óleo en nuestra entrada al blog:
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jueves, 25 de septiembre de 2008

Toro jijón según Facundo Clemente.

Toro jijón puro, según Facundo Clemente.

Facundo Clemente es arquitecto y además miembro de la Asociación El Toro de Madrid. Gran dibujante taurino y extraordinario conocedor de los distintos encastes.
Este dibujo se publicó en la Revista Terralia (de la que damos cuenta en nuestra sección "toros jijones según:")
Tenemos noticias de que se corresponde con un toro de D. Vicente Martínez, llamado Balleno y que fue lidiado en Madrid en 1854. Al parecer está inspirado en dibujos de Manuel Castellano. Por lo que sabemos en aquella época este ganadero aún no había realizado cruces de ganado, por lo que podemos considerarlo como toro jijón puro.

Destacamos la encornadura abierta, horizontalidad en la salida y grosor de la mazorca, repunte hacia arriba. Nuca estrecha, cara fina. Alto de atrás. Cola en cayado.



Este era el original en el que se basó Facundo Clemente para su dibujo de Balleno. El autor hiperrealista, Manuel Castellano hizo este dibujo en los corrales de la plaza, antes de ser lidiado el día 9 de abril de 1855. Consigna un color gijón ("colorao encendio") y amarillento. Es de la ganadería de Vicente Martínez recién comprada a Juna José Fuentes. 

sábado, 20 de septiembre de 2008

Óleo de toros de Gaviria de 1858. Posibles toros jijones puros

Oleo de toros de Gaviria de 1858. Posibles toros jijones puros.

En el libro "Folklore y costumbres de España", obra publicada en 1943 por Casa Editorial Alberto Martín de Barcelona y que edición fascímil reproduce Ediciones Merino de Madrid, hemos encontrado en su página 511 un óleo titulado: "Vista de los corrales de la antigua Plaza de Toros de Madrid (1858) con una corrida de Gaviria, dispuesta para el apartado".



Al píe de página se cita: " De izquierda a derecha se ven los retratos de un vaquero; del espada Gonzalo de Mora y de un militar. A continuación el picador Manuel Calderón, Don Gonzalo Vilches (aristrócata); el picador Antonio Pinto; el espada Antonio Luque (Cúchares de Córdoba) y un vaquero. En el balcón siguiente el Marqués de Villaseca; la Duquesa de Medinaceli; el Marqués de Bogaraya; la Duquesa de Alba; el espada Francisco Arjona Guillén (Cúchares) y el tenor Tamberlick. A seguida Don Rafael Huertas; la cantante notabilísima Rosina Penco; el espada José Rodríguez (Pepote); La Marquesa de Villaseca; la actriz Berrobianco; el picador Osuna; El ex presidente del Consejo Sr. Arrazola; el eximio actor Don Julián Romea. A continuación un militar y el picador Francisco Calderón. Abajo en el burladero de la izquierda, el espada Antonio Sánchez (el Tato) y el picador Mariano Cortés (el Naranjero) y el burladero de la derecha, el célebre vaquero Antonio Rodríguez (Antoñín)"

En la página 581 del libro se observa en el Índice de Grabados que ubica esta pintura al óleo en el Museo Moderno.

Nada se dice de los toros, salvo que es una corrida de Gaviria. Al parecer el Marqués de Gaviria compró reses de la ganadería a D. Bernabé del Águila de Villarrubia de los Ojos, que fue el último propietario de los toros de la ganadería que fundara D. José Sánchez Jijón.

En un rápido análisis de la morfología de los toros se deduce que no son homogéneos en pelaje, si que lo son en la morfología, siendo altos de atrás, nucas muy anchas y encornaduras abiertas. Estos tres rasgos los vamos encontrando en casi todos los toros de esta ascendencia.

La imagen no tiene la calidad necesaria para apreciar la obra. Sería de interés encontrar el original para determinar detalles, sobre todo el colorido de los toros.