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jueves, 20 de agosto de 2020

El "Bos" estuvo presente en Villarrubia de los Ojos, al menos desde el Pleistoceno.

Paco Zamora nos recuerda la cita Paleontológica que ubica Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real) en el mapa de los yacimientos significativos de la Península Ibérica. Uno de los animales presentes en el yacimiento es del género Bos, ancestro del toro actual (Bos Taurus Ibéricus). 


Desde el año 2009 dejamos constancia del interés que tendría para la conservación del bovino de origen manchego la localización de restos de los primeros bóvidos en su zona conocida y habitual de cría. Publicábamos entrada en nuestro blog con el título "Tras los esqueletos de bóvidos". Pasado el tiempo descubrimos que esta información era una de las que más visitas recibía. Se trataba de un brindis al sol, ya que la investigación y rastreo de parajes con métodos avanzados requerían de planes de financiación que, a pesar de dejar interesados en distintas administraciones públicas, no hemos llegado a promover.

Cuando se ha publicado información relevante sobre Paleontología o Arqueología en la que aparecen mencionados restos de bóvidos hemos ido dejando constancia, llegando a crear las etiquetas: Paleontología y Arqueología. El año pasado estas categorías se ubicaron en un lugar relevante del blog.

En enero de este año, tuvimos ocasión de localizar un posible lugar en el que podría albergarse un osario de restos de vacuno en el paraje la Sima, en la zona del Monte Sevillano de Villarrubia de los Ojos, dando cuenta en una entrada que titulábamos: Monte Sevillano, lugar en el que se ubican posible osario de ganado vacuno. Este lugar estaba referenciado como un muladar en el que se pudieran despojar restos de vacuno y estaba localizado por el conocimiento tradicional. En teoría en este lugar se desecharían los restos de animales de la más reciente historia de la cría de vacuno, actividad que desapareció en la zona dejando pocos rastros.

El pasado 8 de agosto, Paco Zamora (colaborador altruista con la Iniciativa para la conservación del bovino de origen manchego) nos sorprendía con la información de las citas que mencionaban un yacimiento paleontológico en Villarrubia de los Ojos en el que se habían hallado restos de bóvido del Género Leptbos. Publicó en su blog "Los Ojuelos" un artículo titulado "Un interesante yacimiento paleontológico de grandes mamíferos en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real". Recomendamos la lectura del artículo, ya que recoge el testimonio de los protagonistas del descubrimiento de los restos, uno de los hermanos Sánchez Crespo y Conce Sepúlveda que también fue testigo directo.

Con esta información verificada, que procede de fuentes de sobrada acreditación científica, se debería considerar la localidad de Villarrubia de los Ojos como único lugar en el que se acredita la existencia del Género Leptbos y Paribos  y de una de las razas singulares de "Bos Taurus Ibéricus" actual. 

Para las citas en Taurología, Tauromaquia y Bovinotecnia se debería tener en cuenta este hallazgo de los ancestros del bóvido actual. 

Se agradece a Paco Zamora su colaboración e implicación y aprovechamos para divulgar sus propuestas para que se pudieran organizar algunas jornadas de estudio y divulgación de estos temas en Villarrubia de los Ojos y que se pudiera señalizar convenientemente el paraje.

Las colecciones de Vertebrados fósiles del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC): aportación del Profesor Emiliano Aguirre a la Paleontología española











Referencias bibliográficas y webgrafía:

Entrada en el blog Casta Jijon. Tras los esqueletos de bóvidos. 17 de enero de 2009. 

Artículo de Paco Zamora publicado en su blog "Los Ojuelos de Villarrubia de los Ojos"
Un interesante yacimiento paleontológico de grandes mamíferos en Villarrubia de los Ojos, Ciudad Real.
https://losojuelos.blogspot.com/2020/08/un-interesante-yacimiento.html


Trabajo recopilatorio en el que aparece mencionado el Yacimiento Paleontológico de Villarrubia de los Ojos. Las colecciones de Vertebrados fósiles del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC): aportación del Profesor Emiliano Aguirre a la Paleontología española. Begoña Sánchez*, María Dolores Pesquero*, Susana Fraile* y Manuel J. Salesa*



domingo, 5 de enero de 2020

Monte Sevillano, lugar en el que se ubican posible osario de ganado vacuno.


Paco Zamora, Jesús Muñoz y Conce Sepúlveda visitando antiguas zonas ganaderas de 
Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real).
Conce Sepúlveda Rodríguez, naturalista experimentado y guía de campo de Villarrubia de los Ojos, explicando sobre el terreno las zonas de tránsito de ganado vacuno en Los Ojuelos con el Monte Sevillano al fondo. 

Monte Sevillano, paraje de Villarrubia de los Ojos en el que todavía se vislumbran encinas. En esta zona se ubica un posible osario en una zona llamada la Sima. 

Paco Zamora y Jesús Muñoz, delante de una perforación antigua, con oquedades que hacen presumir que se pudo dedicar a la extracción de agua, o algún mineral y que también fuera utilizada como muladar en el que se arrojaban toros y vacas no aprovechables.





Ubicación obtenida del SIGPAC de la parcela en la que se encuentra el posible osario.

Imagen del SIGPAC en la que se menciona el topónimo Monte del Sevillano, zona en la que se ubica el posible osario de vacuno bravo de Villarrubia de los Ojos. 


miércoles, 25 de abril de 2018

El Bovino manchego acompañando al hombre, al menos desde la Edad de Broce.


El Bovino manchego acompañando al hombre, al menos desde la Edad de Broce.

Hace muy pocos días, con motivo de una expedición por tierras manchegas me mostraron un descubrimiento arqueológico, se trataba de un yacimiento de la Edad de Bronce en La Mancha. Queriendo conocer con más detalle algunos de los objetos descubiertos apareció una "fusayola" o "tortera". Pues bien, indagando sobre las particularidades del objeto y de su utilidad doméstica, (servía para hilar tejido), descubrí que también se elaboraba con la cabeza del fémur del ganado vacuno. 

Fusayola del Bronce Manchego (Fuentes de Macho, Villarrubia de los Ojos 2019)

Viendo esta relación entre los hombres y el ganado vacuno pensé en la escasez documental relativa a la historia del vacuno de origen manchego que ha acompañado al hombre desde el neolítico.

Las evidencias de la presencia de ganado vacuno en la zona manchega y de su permanencia hasta hace apenas unas décadas no deja lugar a dudas. Los descubrimientos del Bronce Manchego están ligados a la posesión de una variedad autóctona de vacuno de la misma zona, sin embargo no mostramos interés en conocer las similitudes entre el ganado de aquella época y el actual, presente en algunas ganaderías de vacuno herrado de la actualidad. 



Artefactos óseos procedentes de la Edad de Bronce.  
ARTEFACTOS ÓSEOS DEL YACIMIENTO DE LA EDAD DEL BRONCE DEL CERRO DE LA ENCINA (MONACHIL GRANADA). 
Manuel ALTAMIRANO GARCÍA 

El objeto remarcado en naranja es una fusayola fabricada con el fémur de ganado vacuno de la época.

Pintura rupestre con una escena cotidiana con el ganado en el Neolítico, en Tassili n’Ajjer (Argelia). DE AGOSTINI PICTURE LIBRARY (GETTY)
Fuente; El vacuno en el Neolítico.

Las imágenes de vacuno domesticado acompañando al hombre desde que empieza a dejar rastro de su capacidad intelectual, no son relacionadas con la necesidad de reintegrar a su hábitat esta raza de la que se constata la pérdida de variabilidad y la desaparición de determinados territorios. El caso del vacuno manchego debería ser un ejemplo para la reflexión.


La historia de la cirugía veterinaria es tan antigua como la cirigía humana y los animales destinatarios de semejante interés fueron las vacas.

El ganado vacuno, para el hombre y desde su inicio, ha sido objeto de la máxima atención, los descubrimientos sobre el cuidado que se le daba no deja lugar a dudas. La admiración que mantenemos por este animal debe llevarnos a impulsar su conservación en sus lugares de procedencia. Noticias de ciencia que relatan descubrimientos de cirugía en animales nos sorprenden, especialmente cuando descubrimos que los acreedores de estos cuidados eran vacas. Este interés por estos animales contrasta con el olvido actual en las zonas en las que estuvo presente de una forma abundante.  



La ciencia estudia el sustento biológico que justifica la conducta especial seleccionada en los últimos años del vacuno herrado. 


El experimento de mejorar razas de animales domésticos nació en La Mancha con el vacuno herrado. Se seleccionaban hembras a las que acorralaban y cruzaban con un mancho preseleccionado. Con este sistema se pudo elegir el aspecto morfológico y determinada conducta ante situaciones de enfrentamiento. Desde la prensa orientada a los espectáculos taurinos se divulgan los resultados de las investigaciones que se han venido realizando para justificar biológicamente la conducta de los animales que han llegado hasta nuestros días. 

Se pasa por alto en este estudio, toda la trayectoria de convivencia del animal con el hombre y la adaptabilidad de su conducta a los requerimientos de las necesidades del hombre. 

En este caso se estudia la bravura pero nada se dice de las selecciones anteriores para tener conductas mansas pero a la acompañadas de fuerza y permanencia. 

El ganado vacuno se ha ido adaptando a todas los requerimientos que el hombre ha necesitado, acompañándolo a lo largo de la historia. Sorprende que se le encumbre únicamente por estar seleccionado para los espectáculos y que no exista interés en conservarlo en las condiciones naturales que permitieran adaptarlo tal y como era en sus orígenes. 

Desde el neolítico hasta nuestros días y gracias a la arqueología seguimos aprendiendo de nuestro vacuno manchego y cada vez más, estamos convencidos de la necesidad de reintegrarlo a sus lugares de origen. 



sábado, 17 de enero de 2009

Tras los esqueleto de bóvidos de procedencia jijona.

Sería importante para la conservación de las razas y subrazas de bóvidos de lidia que se tuviera conservado material genético de cada una de ellas. Autenticar la descendencia jijona, sin patrones de sus ancestros y estudiar la variabilidad sufrida en los periodos estudiados es un objetivo complicado, ya que no se disponen de estos materiales de referencia. 

Hallazgo de esqueleto de bóvido.









Nos gustaría que estas imágenes se corespondieran con esqueletos de bóvidos de nuestra zona, nos podrían permitir estudiar la evolución de los ancestros encontrados con los actuales descendientes del "toro jijón".

Este verano contactamos con científicos del CSIC para valorar la posibilidad de estudiar los posibles lugares en los que se pudieran haber ubicado muladares, teniendo en cuenta las zonas de tránsito de los toros jijones. Difícil tarea por el proceso de roturación de tierras, convirtiendo la dehesa en zonas de labor. Existen zonas de mayor dificultad de roturación o tierras en altos u hondos, o de baja calidad para la agricultura. En alguna de estas zonas encontramos restos de murallas que nos hacen pensar que se destinaban al manejo de ganado bovino.

Con esta labor de rastreo, seguramente no hallemos ningún resto biológico de estos animales en las zonas donde pastaron, pero al menos recrearemos su hábitat, delimitaremos las zonas en las que se criaron y por las que transitaron, todo un ejercicio de aprendizaje que no para de sorprendernos. La geografía, biología, arqueología, e historia son disciplinas del conocimiento que aportarán datos relevantes al proyecto de conservación del "Toro jijón".