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martes, 29 de julio de 2014

"Andando con vacas, breve crónica de un viaje fascinante". Lección magistral sobre las bondades de la cría tradicional de vacuno.






El pasado 31 de enero de 2014 recibí un mail con un enlace al blog de la SEO (Sociedad Española de Ornitología).  

El enlace era este:

Su envío me llevaba a una entrada titulado "Andando con vacas, breve crónica de un viaje fascinante".

La primera entrada se publicó con fecha 13 de enero de 2014 y se puede ver en el siguiente enlace:

Leí muy atentamente el texto y me pareció de unas enseñanzas sorprendentes. Lo dejé como uno de los temas que tendría que ver más despacio para divulgar convenientemente. 

El pasado día 23 de julio tuve una entrevista con el profesor de Geografía de la Universidad de Castilla La Mancha, Jesús Francisco Santos. Este profesor está dirigiendo un programa de prácticas de alumnos de la UCLM en el que se intenta catalogar los bienes de interés turístico de Villarrubia de los Ojos. Al hilo de una de las propuestas que le hice para incorporar al catálogo, la ruta del toro jijón que se publicara ya en abril de 2009, le comentaba la necesidad de "retroinnovar". Este término, todavía poco utilizado lo había aprendido en esta entrada del blog de la SEO.

Efectivamente los valores de "andar con vacas" deben ser difundidos porque se ha perdido su conocimiento. Con el diseño de la ruta del toro jijón se sugería otra mirada y esta necesidad de contemplar lo que ocurre si eliminamos las tradiciones ganaderas y como este abandono transforman el paisaje. El poder pedagógico de una ruta es muy poco utilizado por eso es importante difundirlas. 

Después de la entrevista volví a ver las entradas publicadas sobre la trashumancia y descubrí que no había recalado en el término "trasterminancia". Otra gran palabra y muy poco conocida. Las prácticas trasterminantes de los ganaderos de vacuno son prácticamente desconocidas en las zonas en las que se criaba vacuno manchego. 

Siguiendo con lo que se descubre cuando combinan ideas relacionadas, localizando similitudes con las rutas de trasterminancia me encuentro con el uso de la palabra "cabañera" o "cabañero" para describir estos itinerarios cortos. También se habla de cabañero como el pastor y de las rutas por las que discurren se denominan "cabañales". ¿Quien sabe si no fuera este el verdadero significado de la zona que después daría lugar al Parque Nacional de Cabañeros?. Lo que es cierto es que todo este entramado de itinerarios por los que discurría el ganado vacuno está por descubrir. 

jueves, 24 de julio de 2014

Cuaderno divulgativo de la Ganadería Extensiva, trasterminancia y trashumancia elaborado por la Fundación Entretantos.



La ganadería extensiva y trashumante, clave en la conservación de sistemas de alto valor natural.

Recomendamos esta guía para conocer la importancia de la ganadería en extensivo y la trasterminancia y trashumancia.

Recuperar las zonas de cría del vacuno en los espacios en los que se dejó de hacer garantizaría beneficios que muy pocos conocen. 

Fuente de la información: 

lunes, 20 de enero de 2014

En busca de las huellas del ganado bravo en un Parque Nacional: Cabañeros.


Rafael Alonso Moreno, Manuel Zamora Soria y Juan Antonio Fernández Rodríguez en la Finca Garbanzuelo. Navas de Estena. Parque Nacional de Cabañeros.

Base circular de uno de los tres chozos de vaqueros. 
Parque Nacional de Cabañeros. 

Muralla de de corral pequeño de los toros. 
Parque Nacional de Cabañeros.

Conexión entre los dos corrales de los toros. 
Parque Nacional de Cabañeros.

Detalle de la muralla de piedras de los corrales de los toros. 
Parque Nacional de Cabañeros.

Paco Zamora, geógrafo y fotográfo de la naturaleza delante del corral de los toros. Parque Nacional de Cabañeros. 

Finca Garbanzuelo. Parque Nacional de Cabañeros. 

Encinar de la finca Garbanzuelo. Parque Nacional de Cabañeros. 

Vado de la cuesta de las vacas del río Estena. Finca Garbanzuelo. 
Parque Nacional de Cabañeros.

En busca de las huellas del ganado bravo en un Parque Nacional: Cabañeros.
Manuel Zamora Soria. Enero 2014

        En los Montes de Toledo y las vegas del Gigüela y Guadiana se ubica el origen del bovino manchego que podríamos considerar autóctono. El uso histórico y tradicional de este ganado ha dejado una huella singular y poco conocida en el Parque Nacional de Cabañeros. Cuando se está elaborando el Plan Rector de Uso y Gestión podemos constatar la existencia de instalaciones ganaderas de un interés que trasciende a la mera utilidad para la producción animal. La actividad ganadera de vacuno herrado en extensivo en este Espacio Natural Protegido tiene personalidad propia y debe ser considerado un activo a contemplar y proteger.

        El estudio detallado de los iconos más representativos de la ganadería debe ser motivo de fomento desde todas las  Administraciones Públicas. A la vez son una excelente oportunidad para utilizar estos elementos etnográficos en la ilustración de la imagen del Parque Nacional de Cabañeros. La diversificación de actividades y usos -lejos de ser una amenaza- se convierten en una fortaleza que permite ampliar el espectro de intereses que la zona suscita.  Merecería la pena hacer una recopilación, como se ha hecho en otros espacios naturales protegidos, de los usos ganaderos que han llegado hasta nuestros días en estos emblemáticos lugares. 

        El pasado día 26 de diciembre de 2013 en el Parque Nacional de Cabañeros comprobamos cómo las actividades de los vaqueros, sus chozos, los corrales que utilizaban para la cría y herraje, los vados por los que cruzaban los ríos, las rutas por las que transitaban, la elección de los pastos y todo lo que tiene que ver con la cría de estos ungulados artiodáctilos y rumiantes ha permanecido hasta nuestros días manteniendo los usos tradicionales.  

        Previamente a esta visita habíamos participado en un encuentro con el Director Conservador del Parque Nacional, Antonio Ruiz Serrano y en una posterior reunión para aportar sugerencias al Borrador del PRUG. En ambos contactos mostramos nuestro interés por conocer los lugares que, pensábamos, habían tenido un uso ganadero. De hecho la toponimia de determinados emplazamientos nos sirvió para mantener la hipótesis de la ubicación de los usos tradicionales de la ganadería de vacuno en el Parque Nacional. 

        De especial relevancia nos pareció un paraje denominado "El corral de los toros", al que se llegaba por "la cuesta de las vacas" y que cruzaba el río Estena por "el vado de la cuesta de las vacas" enclavado en la finca Garbanzuelo en el término municipal de Navas de Estena. Lorenzo Cerón Miranda, licenciado en Ciencias Ambientales y miembro fundador de la Iniciativa para la conservación del bovino de origen manchego, fue el descubridor de estos topónimos y además obtuvo imágenes utilizando cartografía actualizada. El material gráfico obtenido no dejaba lugar a dudas de la existencia de instalaciones ganaderas de cierta antigüedad por lo que se hacía necesaria una comprobación "in situ". 

        Para esta constatación material hemos recibido la colaboración del Director Conservador del Parque Nacional, Antonio Ruiz Serrano, de Juan Antonio Fernández Rodríguez, Agente Medioambiental Jefe y del propietario de la finca Garbanzuelo, Rafael Alonso Moreno. A todos ellos debemos agradecer su buena disposición para que la visita a estos parajes fuera posible.

        La finca Garbanzuelo, según nos comenta su propietario, Rafael Alonso, fue adquirida por sus ascendientes familiares al Ayuntamiento de Toledo al inicio del S. XIX. Esta circunstancia nos permite conocer con precisión los usos tradicionales que ha tenido la finca desde esa fecha ya que ha permanecido en la misma familia, sucediéndose por vía hereditaria  hasta el actual propietario. 

        Rafael nos cuenta las titularidades de las fincas que sus antecesores familiares compraron al Ayuntamiento de Toledo en aquella época. Nos centramos en la finca Garbanzuelo que es la que está ubicada en el Parque Nacional de Cabañeros y que es objeto de nuestra investigación. Para nuestra sorpresa, nos asegura que su abuela Encarnación Alonso Martín Esperanza compró ganado de lidia de origen Vistahermosa de la línea Buendía, que después pasaría a su hija Carmen Moreno Alonso y posteriormente a los hijos de ésta, estando a nombre de Hermanos Alonso Moreno hasta el año 1978 que fue vendida a otro familiar y famoso ganadero de lidia Eduardo Martín-Peñato Alonso. La familia Alonso Moreno procede de Cuerva (Toledo) y actualmente siguen siendo ganaderos de morucha (negra cárdena) y limousin  en Menasalvas (Toledo). Rafael nos recuerda que desde siempre ha conocido las instalaciones ganaderas que existen hoy en día en la finca Garbanzuelo del Parque Nacional de Cabañeros. Recuerda como trashumaban desde el Parque Nacional de Cabañeros hasta Fuente el Fresno y desde allí hasta Puerto Lápice para lo que empleaban tres días. Su ganado de lidia era de segunda categoría y lo solían vender a otros ganaderos que directamente lo comercializaban para festejos populares o espectáculos taurinos. 

        Durante la visita el propietario nos mostró la ubicación de tres chozos de vaqueros que se han estado utilizando hasta hace relativamente poco tiempo. Quedan las bases, en dos de estos chozos, los poyetes que permitirían la reconstrucción vegetal de estos alojamientos tradicionales de la zona. Rafael insiste en que los chozos eran para los vaqueros que se alojaban aquí, porque había ganado permanentemente. Este uso para vaqueros de los típicos chozos (que no cabañas como se menciona inadecuadamente) de los Montes de Toledo era desconocido para nosotros y por las fuentes consultadas. Cada uno de los chozos tiene características propias, la forma circular de dos de ellos, uno con zócalo formado con piedras sueltas, otro sin este elemento y el tercero que es rectangular también con zócalo de piedras de mayor tamaño que el anterior que pudiera servir además de refuerzo al habitáculo como lugar de descanso. 

        Comentan los conocedores del lugar que cuando se extraviaba alguna res en Navas de Estena, no era difícil encontrarla en estos parajes buscando esta querencia motivada seguramente por la riqueza de los finos pastos que abundan en esta finca del Parque Nacional.

        Tras la visita a los chozos nos dirigimos al corral de los toros que no dista mucho de los tres emplazamientos mencionados. Muy cerca del camino llamado Cuesta de las Vacas se puede observar una construcción de piedra consistente en un círculo de reducido tamaño, tangencial y comunicado a otro cerramiento de mayor dimensión también circular aunque más irregular. El propietario manifiesta que a los trabajadores más veteranos que llegó a conocer, les manifestaban que este corral lo habían  conocido de toda la vida. No podemos saber, por lo tanto la antigüedad, pero podemos asegurar que es anterior al siglo pasado por el cálculo de las edades de las personas que ofrecen estos testimonios.

        De las murallas de piedra de los corrales sorprende su altura y grosor, el corral mayor tiene un diámetro de unos 60 metros aproximadamente. Por la fortaleza de sus paredes se deduce que estaba diseñado para ganado vacuno y caballar cerril para facilitar el manejo en su cría. Su estado de conservación es magnífico, cabría retocar algunas zonas manteniendo su estilo constructivo de la arquitectura tradicional de este tipo de instalaciones, debiéndose incluir en el catálogo recopilatorio de usos del Parque Nacional de Cabañeros. 

        Por último nos dirigimos por "la cuesta de las vacas" hacia "el vado de la cuesta de las vacas", ubicado sobre el río Estena. Casualmente había llovido abundantemente el día anterior a nuestra visita y pudimos comprobar que efectivamente el vado era el único lugar de la zona por el que se apreciaba fondo firme, llano y menos profundo se podría vadear el río con ganado vacuno y caballar.  

        El vado de la cuesta de las vacas y el paseo por la cuesta de las vacas son parajes que tienen un valor paisajístico impresionante. La conservación de los itinerarios por los que discurrieron los vaqueros deberían ser objetivos prioritarios de los responsables de la conservación de estos parajes, titulares de fincas privadas y públicas y futuras entidades de Custodia del Territorio. Todo lo concerniente a actividades en la naturaleza compatibilizadas con el respeto a la diversidad animal, vegetal, patrimonial y cultural tienen en estos usos tradicionales una fuente aún sin desarrollarse.  

        La cría del Bos taurus ibericus en el Parque Nacional de Cabañeros permitirá promover todos los usos que ha tenido esta especie animal históricamente. Desde el aprovechamiento cárnico,  la conservación del patrimonio genético y amenazado de los escasos ejemplares de vacuno originario de los Montes de Toledo y riberas del Gigüela y Guadiana, la prevención contra incendios, el tiro para sacas de madera, el transporte de los clareos, plataforma para la formación en ganadería y sanidad animal, complemento para la conservación del estilo de monta occidental, justificación para las empresas adheridas a la Carta Europea de Turismo Sostenible y por supuesto  como elemento iconográfico que atraerá el interés por conocer la zona de los amantes de los espacios naturales protegidos, además del incremento y diversificación de actividades que se puedan realizar en el Parque y zonas de influencia.

        Vaya por delante nuestro reconocimiento a la labor que se hace desde el Parque Nacional, los propietarios de fincas privadas, ayuntamientos de la zona de influencia, asociaciones y empresarios que están involucrados en la conservación de este espacio. Esperamos que un futuro no muy lejano tenga incorporada la iniciativa para la conservación del bovino de origen manchego entre sus objetivos.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Encuentro entre Director del Parque Nacional de Cabañeros e Iniciativa para la conservación del bovino manchego.


Antonio Ruiz, Director-Conservador del Parque Nacional de Cabañeros  y 
Manuel Zamora durante el encuentro.

Antonio Ruiz, Director-Conservador del Parque Nacional de Cabañeros y 
Manuel Zamora de la Iniciativa para la conservación del bovino de origen manchego


Encuentro entre el Director del Parque Nacional de Cabañeros e Iniciativa para la conservación del bovino manchego.

El pasado 5 de julio tuvo lugar un encuentro entre el Director-Conservador de Parque Nacional de Cabañeros Antonio Ruiz Serrano y uno de los responsables de la Iniciativa para la conservación del bovino de origen manchego Manuel Zamora Soria.

El encuentro pretendía dar a conocer al Director del Parque los objetivos que se persiguen con esta iniciativa y la importancia que tendría para el área de influencia socioeconómica del Parque Nacional que pudiera poner en marcha un proyecto que permitiera la conservación de tradición ganadera en extensivo que históricamente ha tenido la zona.

Durante el encuentro se hizo entrega de la propuesta para el "Análisis de posible actividad ganadera de bovino en extensivo y ecológico en el Parque Nacional de Cabañeros para la conservación de la variedad racial originaria de esta región" elaborada por Lorenzo Cerón Miranda y Manuel Zamora Soria.

Expresamente se pedía la perimetración de una reducida zona compatible con el resto de usos del Parque que permitiera la cría en extensivo y ecológico de ganado vacuno de procedencia genética manchega. Si la procedencia de los primeros animales fuera de ganaderías que conservan su braveza natural, se procedería al desbravado generacional para que pudiera adaptarse  y pudiera facilitar su manejo. Se pretende conservar la situación anterior a la selección de individuos por su acometividad y conducta. En équidos si se tiene muy asimilado este proceso de apaciguamiento sin que llame la atención este paso previo para su cría.

La acreditación de los usos ganaderos en la zona están sobradamente probados por los topónimos, se da la circunstancia que desde el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel hasta el Parque Nacional de Cabañeros  existen pasillos que permitían la transhumancia de las distintas zonas de pastos de vacuno. Excelente idea sería poder contar con rutas internas dentro de ambos parques y una ruta que permitiera la conexión entre parques siguiendo los itinerarios habituales del ganado vacuno. Actualmente en el Parque Nacional de Cabañeros existe una ruta llamada Sierra de Castellar de los Bueyes y casualmente en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel en dirección a la zona se encuentra el Vado de los Toros, lugares habituales de tránsito de ungulados rumiantes de origen manchego.

En el documento entregado se recogían cuatro proyectos similares que se han puesto en práctica en Parques Nacionales como el de la vaca pajuna en Doñana o el vacuno de origen español y prototípico de los Estados Unidos que se cría en la Reserva de Oklahoma.

Por su parte el Director del Parque tuvo ocasión de explicar la especialidad de este área y como su regulación legal le garantiza el nivel máximo de protección, se pudieron conocer los usos compatibles que puede tener las áreas de máxima protección y como se modulan las distintos niveles de protección en función de los bienes protegidos.

La cría de ganado vacuno en extensivo no está prevista de forma global en los usos del Parque lo que dificultaría la propuesta de incluir en el Parque una iniciativa de este tipo en el interior del propio Parque Nacional.
Las zonas incluidas en el área de influencia socioeconómica del Parque Nacional y Fincas Privadas del interior Parque si que podrían plantearse abordar la iniciativa, como un aprovechamiento ganadero tradicional, que gozarían de las ventajas y beneficios específicos.

Se mencionó el Plan de Desarrollo Sostenible de Cabañeros  y la posibilidad de que pudieran beneficiarse de la iniciativa en las zonas desfavorecidas afectadas de dificultades especiales. La actividad ganadera está considerada como compatible siempre que se desarrolle conforme a práctica tradicional y tenga una implantación histórica en el medio. El propio plan indica que "convendría establecer estratégicamente una línea que apoye formas más sostenibles de este sector (ganadería ecológica).

Por otro lado se invitó al Director del Parque a que participe en la divulgación de la Iniciativa entre las que se encuentra la formación en materia de Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal.

Se agradece al Director-Conservador del Parque Nacional de Cabañeros su amabilidad y colaboración con la iniciativa y se le anima para que siga colaborando estando atento a los aspectos que pudieran potenciar los objetivos de la iniciativa para la conservación del bovino de origen manchego.