sábado, 10 de diciembre de 2011

Ganadería Peralta, más de cincuenta años conservando la pureza del bovino de raza jijona.


M Zamora, Rafael Peralta y Lorenzo Cerón en Valdecuellos tras visita a la Ganadería Peralta

Ganadería Peralta, más de cincuenta años conservando la pureza del bovino bravo de raza  jijona.


El mayor grado de pureza de la raza de origen jijón existente actualmente en la cabaña de ganado vacuno es reivindicado expresamente  por Ganadería Peralta.

El pasado mes de mayo Rafael Peralta Revuelta manifestaba que su ganado vacuno  era de lo más puro y directo que se conserva con sangre de casta jijona. 

Rafael nos recordaba que una rama de Contreras, la de Manuel González, se refrescó con casi sesenta eralas de Jerónimo Díaz Alonso, antes Vicente Martínez (puro Jijón). En 1953 Ángel y Rafael Peralta compraron 176 vacas y el hierro que estaba a nombre de Isabel Flores de Guevara.  Más tarde, en 1957 Baltasar Ibán compra lo restante que lo mezcla con Guateles y de ahí nace otra rama que pasará por manos como Fernando Peña, Manolo Rueda o José Rufino Martín.

Es evidente que la permanencia de raza jijona en las derivaciones de Contreras tiene que estar en mayor medida por el aporte que esta ganadería recibe de un tronco originario jijón y que no reciben las demás.

Con la Ley y el ADN en la mano, Ganadería Peralta se podría convertir, por lo menos, en encaste propio de origen jijón. Si se definiera convenientemente el prototipo racial de los individuos que quedan en esta ganadería  podría llegar a ser catalogado como raza propia.  Este encuadramiento permitiría acceder a los mejores programas de conservación de razas amenazadas y en peligro de extinción.

Que de una variedad animal únicamente queden 52 reproductoras y un semental  nos debería dar qué pensar. Para salir de esta situación hay que utilizar los sistemas que están funcionando en otras variedades. Creer que se puede paliar la escasez de individuos de esta raza con los mismos esquemas que hemos tenido hasta ahora es retrasar la extinción de la variedad, pero en modo alguno permitirá que se garantice la perpetuidad de la especie amenazada.

Nuestra actual legislación incluye un compendio de distintas razas en una. Algunas de estas razas son tan singulares que no merecen esta inclusión genérica.  Si  alguna de estas derivaciones se encuentra amenazada o en peligro de extinción no puede recibir el tratamiento previsto para paliar la situación. Esto se debe a que sencillamente no puede ser catalogada como tal ya que está en el marco genérico y la raza "en general"  no se encuentra amenazada.

Ya existen antecedentes de otras variedades de bovino dedicados a festejos populares que han recibido el mayor grado de protección gracias a que están catalogados como raza autóctona y en planes de recuperación. Cabría esperar que se pudiera acceder a estos mismos planes para variedades como la jijona.

La constatación de la singularidad de estos animales se aprecia con su contemplación. Estamos ante animales de origen centenario que han resistido en envite de la hibridación racial al que se ha sometido este tipo de ganado por sus ganaderos en los últimos años.

Felicitamos a Ganadería Peralta por la labor que ha realizado conservando de esta variedad animal y les animamos para que sigan en su empeño de proteger estos animales. Vaya desde aquí nuestro apoyo y máximo reconocimiento. Agradecemos expresamente el trato, dedicación y atención que nos ha dispensado en todo momento Rafael Peralta Revuelta.

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