Semental y vacas de origen Martínez. (Casta Jijona). Ganadería Quintas. Colmenar del Arroyo. Madrid. Mayo 2013. Fotografía de Paco Zamora

domingo, 26 de mayo de 2013

La propuesta de conservación de bovino en las Tablas de Daimiel ya fue hecha en el año 1985


La puesta a disposición de la hemeroteca del Diario Lanza en formato digital nos permite averiguar antecedentes sobre la iniciativa de la conservación del ganado bovino manchego.

En esta ocasión, aprovechando unas jornadas taurinas celebradas en 1985 y que uno de los ponentes había sido ganadero de una de las ramas del ganado bovino de origen manchego, se habló del ya conocido síndrome de la extinción casi definitiva, como si la desaparición de una única ganadería fuera la prevalente sobre todas las demás que han conservado la variedad racial.

Resulta de interés que ya se propusiera un parque Nacional para el proyecto de conservación o una finca de titularidad pública que casualmente ahora se quiere privatizar por la Diputación Provincial de Ciudad Real. Casualmente en la Finca Galiana en su día se criaba ganado de origen Jijón.


sábado, 18 de mayo de 2013

Hermanos Quintas, mucho más que una ganadería de reses bravas.


Hermanos Quintas, mucho más que una ganadería de reses bravas.
Lorenzo Cerón y Manuel Zamora. Mayo 2013



En abril de 2011 tuvimos la ocasión de descubrir la parte más desconocida del legado ganadero de Vicente Martínez, aquella que con el paso del tiempo fue a parar a manos de la familia Quintas, quienes por aquel entonces nos abrieron las puertas de su casa para conocer este tesoro, secreto para muchos. Fue emocionante comprobar cómo vacas berrendas y jijonas custodiaban recelosas de becerros que triscaban a sus anchas entre los campos serranos de Colmenar del Arroyo y Robledo de Chavela, dibujando un paisaje y una imagen realmente evocadora. Quizá fuera esta la misma, o una de tantas, las que a diario tuvieran lugar, hace ya más de un siglo, allá por las dehesas de Moralzarzal y Colmenar Viejo; las que magistralmente recogió Don Luis Fernández Salcedo en sus escritos sobre la ganadería de la que sería tanto depositario directo como privilegiado testigo, y que a día de hoy constituye una magnífica obra de selección ganadera, no suficientemente reconocida, cimentada sobre la base de ganado jijón manchego con aportaciones de otras castas. A este respecto cabe destacar, que si tan justa y valorada fue la aportación de sementales como “Español” (Pérez de la Concha: Casta Vazqueña) y “Diano” (Ibarra-Parladé: Casta Vistahermosa), quienes dejaron una huella visible en ciertos aspectos fenotípicos y de comportamiento, no es menos importante señalar que los vientres que formaron, y sobre los que se asentó esta ganadería, fueron única y exclusivamente jijones.



En el ganado bovino de lidia resulta muy complicado encontrar y establecer un registro lo suficientemente riguroso como para documentar todo lo concerniente a ventas, traspasos y cesiones de ganado entre diferentes criadores. Es éste un aspecto mucho más significativo cuanto más atrás nos retrotraemos en el tiempo, ya que antaño este movimiento de ganado se realizaba de una manera informal, entendemos como tal que no existía y había que cumplir con un procedimiento establecido al efecto. Como consecuencia, y quizá debido a la confusión y opacidad que rodean a estos temas, incluso por el recelo e interés de los propios criadores, se ha tendido a establecer unas secuencias genealógicas en exceso simplistas, las cuales han sido asumidas por todo el mundo como verdades absolutas, despreciando todo lo que se apartase de ello, incluso iniciativas y líneas de investigación mucho más rigurosas.



Cuando empezamos a estudiar la ganadería de la familia Quintas, sabíamos de la existencia de ganado de procedencia Martínez, pero en este caso a través de una fuente novedosa y desconocida para nosotros: la de Don Paulino Alcázar Blanco, de Cadalso de los Vidrios (Madrid). Casualmente pudimos contactar con un nieto de Don Paulino, Tony Montón, quien nos contó que, efectivamente, su abuelo fue ganadero, proporcionándonos además material gráfico, datos, referencias bibliográficas y periodísticas y los recuerdos familiares relacionados con la cría de ganado bravo; sin embargo no pudimos acreditar en aquel momento la procedencia del ganado de origen Martínez, y en cambio sí la venta a los Quintas. Haciendo rastreo de criadores de la zona, Don Rafael Cabrera Bonet nos puso en la pista de otro, también de Cadalso, que poseía ganado de procedencia Martínez, por dos vías, una de ellas comprada directamente a los herederos de Don Vicente Martínez; se trataba de Don Román Abad Moreno. Tony Montón nos confirma que era familiar suyo y que podríamos contactar con un tío, que a su vez era el nieto mayor y heredero de la ganadería, Don Oscar Abad, quien detalló los entresijos de la compra que hizo su abuelo a una de las hijas de Don Vicente Martínez. Así fue cómo nos contó que a manos de los Abad fueron a parar las vacas paridas con machos, mientras que el Duque de Pino Hermoso se llevó las vacas paridas con hembras y la familia Arribas se llevó las vacas sin parir u horras, y cada uno de ellos se llevó dos sementales de los seis que tenían. Siguiendo con el hilo de la historia, nos contó además como su abuelo, que estaba casado con Doña Gertrudis Alcázar Blanco -hermana de Don Paulino-crió ganado conjuntamente con su cuñado. El ganado de procedencia Martínez fue comprado por Don Román Abad Moreno quien, a su vez, vendió a su cuñado Don Paulino Alcázar Blanco, y que cuando éste enfermó de gravedad vendió a Don Alfredo Quintas Sancho.



Una vez esclarecido el devenir del ganado de Martínez y cómo acaba éste en la casa Quintas, estamos en condiciones de afirmar que 90 años después de que el último heredero de Don Vicente Martínez se desprendiera de su ganado, su labor continúa de manos de otra estirpe de ganaderos, menos conocidos, pero no por ello menos serios y rigurosos.



La ganadería Hermanos Quintas podría demandar la mejor consideración para su ganado sin temor a equivocarse. Cerca ya de un siglo dedicado a la cría, conservación y mejora de esta variedad merecería una catalogación y consideración específica. Aunque la familia Quintas en algún momento, y muy puntualmente, ha intentado ligar esta sangre con algún semental de otra procedencia, los resultados negativos que se obtuvieron determinaron que acabaran siendo eliminados; solamente uno, de Manuel Sánchez Cobaleda, ofreció unos resultados estimables. En vista de lo cual, y después de tantos años, apenas se han introducido cambios, las vacas son idénticas, aunque con algunas generaciones más, evidentemente, y los sementales, desde hace muchos años, son de la propia casa, siendo ésta la línea que se ha seguido por su exclusividad, fiabilidad y regularidad.



José Manuel Quintas nos ha explicado como ahora su ganado está en una posición que permitiría poner en valor el buen nombre de esta variedad animal. Fruto del trabajo de selección de tantos años, están en condiciones de asumir los retos más exigentes sin miedo al fracaso, siendo deseable que semejante esfuerzo de conservación y depuración tuviera el reconocimiento que supone estar en las citas más importantes para este tipo de ganado, ofreciendo un ejemplo a la sociedad de cómo conservar y mejorar la tradición ganadera madrileña y manchega.



Los “berrendos aparejados”, como ejemplares más representativos de esta ganadería, aunque se conservan los distintos pelajes y conformaciones originarios, nos trasladan a los sabores del campo bravo de hace casi un siglo. El solo hecho de poder contemplar otra vez estos animales, en los sitios en los que consiguieron su máximo apogeo, sería todo un espectáculo.



Agradecemos a la familia Quintas el trato dispensado en nuestro último encuentro celebrado el pasado primero de Mayo de 2013 y les animamos a que sigan en esta línea de trabajo bien hecho y de seriedad, apoyando su solicitud de inclusión en el plan de conservación y mejora de razas autóctonas de bovino del Ministerio de Agricultura para el reconocimiento específico de variedad ancestral. También agradecemos a Tony Montón todas sus aportaciones y sus inquietudes por seguir el hilo hasta llegar al ovillo que andábamos buscando. Especial mención requiere Don Rafael Cabrera Bonet que con su colaboración nos ha permitido nuevamente unir cabos para recomponer todas las derivaciones del ganado originario de Villarrubia de los Ojos. También debemos mencionar a Doña Paloma Fernández Torres, tataranieta de Don Vicente Martínez Sainz quien con su testimonio de recuerdos familiares y documentos nos mantiene en el rumbo de la realidad, alejándonos de especulaciones sin contrastar. Por último nuestro agradecimiento a Don Oscar Abad, ganadero madrileño que nos ayudó a conocer mejor el ganado de esta variedad y nos permitió contrastar lo ya averiguado en documentos.
Martínez al paso. Lorenzo Cerón Miranda. Mayo 2013

La huella de Diano. Lorenzo Cerón Mirando. Mayo 2013

Jijona de Martínez. Lorenzo Cerón Miranda. Mayo 2013

Jijona antigua. Lorenzo Cerón Miranda. Mayo 2013

En la loma. Lorenzo Cerón Miranda. Mayo 2013

Berrendo tras la retama. Lorenzo Cerón Miranda. Mayo 2013

Becerros berrendos aparejados. Lorenzo Cerón Miranda. Mayo 2013

Bajo una cortina de agua. Lorenzo Cerón Miranda. Mayo 2013

Uno de Martínez. Lorenzo Cerón. Mayo 2013

Novillo Jijón de Quintas "berrendo aparejado". Francisco Zamora Soria. Mayo 2013


Novillo Jijón de Quintas. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Novillo Jijón de Quintas. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Novillo Jijón de Quintas. Berrendo aparejado. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Novillo Jijón de Quitas. Berrendo aparejado. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013
Novillo Jijón de Quintas. Berrendo aparejado. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Detalle Novillo Jijón de Quintas. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013
Ejemplar de origen Martínez, "berrendo aparejado en negro" de Hermanos Quintas.
Francisco Zamora Soria. Mayo 2013
Novillo "berrendo aparejado en melocotón" de Quintas de origen Jijón.
Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Novillos "berrendo aparajedo en negro" de Quinta de origen Jijón.
Francisco Zamora Soria. Mayo 2013 

Novillos de Hermanos Quintas de origen Jijón. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Pelea de novillos de origen Jijón de Hermanos Quintas. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Novillos de Hermanos Quintas de origen Jijón. Francisco Zamora Sorial. Mayo 2013
Ejemplares de Hermanos Quintas de origen Jijón en el Cerro de los Morros.
Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Vacada y Semental de Hermanos Quintas de origen Jijón.
Francisco Zamora Soria. Mayo 2013
Vaca jijona de Hermanos Quintas. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Vaca jijona de Hermanos Quintas. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Vaca jijona "berrenda aparejada en melocotón" de Hermanos Quintas.
Francisco Zamora Soria. Mayo 2013


Vaca jijona "berrenda aparejada en tostado" de Hermanos Quintas.
Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Ejemplares de origen Jijón en el Cerro de los Moros de Hermanos Quintas. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Semental y vaca de origen Jijón de Hermanos Quintas. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Vaca jijona de Hermanos Quintas. Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Vaca jijona de Hermanos Quintas. Francisco Zamora soria. Mayo 2013

Vaca y becerro mamando de origen Jijón de Hermanos Quintas.
Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Genealogía de Ganaderos desde José Sánchez Jijón de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real) hasta Hermanos Quintas de Colmenar del Arroyo (Madrid). Elaborado por Manuel Zamora Soria

Lorenzo Cerón, Manuel Zamora y José Manuel Quintas. Colmenar del Arroyo (Madrid).
Francisco Zamora Soria. Mayo 2013
Manuel Zamora, José Manuel Quintas y Lorenzo Cerón. Colmenar del Arroyo (Madrid).
Francisco Zamora Soria. Mayo 2013

Francisco Zamora Soria fotografiando ejemplares de origen jijón en la ganadería Hermanos Quintas.
Manuel Zamora Soria. Mayo 2013